
Deje de preocuparse por la contaminación en su sala limpia de clase 100
Cuando se opera una sala limpia de clase 100, lo último que se necesita es un elemento calefactor que empiece a liberar partículas o químicos en el proceso. Esto ocurre más veces de lo que la gente admite. Esos calentadores resistentes estándar a menudo empiezan a desprender partículas microscópicas en cuanto se encienden y se apagan. Es un verdadero problema.
Hemos encontrado una solución mejor. Utilizamos lámparas infrarrojas de cuarzo de alta pureza, acompañadas de carcasa de acero inoxidable diseñada para mantenerse limpia.
¿Por qué elegimos el cuarzo de alta pureza?
Utilizamos cuarzo sintético como revestimiento de las lámparas. El vidrio convencional no puede soportar los cambios térmicos; se rompe. Pero este material aguanta el calor sin problemas. Además, no emite olores desagradables. No habrá compuestos orgánicos volátiles en el aire cuando la lámpara alcance su temperatura máxima.
Lo mejor es cómo se transmite el calor: va directamente desde la lámpara hacia la pieza a tratar, mediante radiación. Sin ventiladores, sin aire forzado. Eso significa que no hay riesgo de que el polvo o otras impurezas caigan sobre la pieza a tratar.
La carcasa: donde se decide todo
La mayoría de las contaminaciones comienzan con la carcasa. Para evitarlo, construimos nuestras carcasas con acero inoxidable 316L y las pulimos hasta que parezcan espejos. ¿Por qué? Porque el polvo se esconde en las pequeñas rayaduras de la superficie. Al alisar toda la superficie, no queda lugar donde se pueda acumular la suciedad. También eliminamos los adhesivos y juntas, ya que estos se degradan y liberan gases cuando se calientan.
Un consejo rápido: asegúrese de que los soportes de montaje estén bien ajustados. Si la carcasa vibra, el tubo de cuarzo puede rozar contra los soportes y generar polvo de cuarzo. Para evitarlo, utilizamos soportes de cerámica o PTFE de alta temperatura para mantener todo en su lugar.
Las desventajas (porque nada es perfecto)
El cuarzo de alta pureza es limpio, pero es frágil. No puede resistir golpes. Si su equipo cambia constantemente las piezas, necesitará un protector rígido para evitar que alguien dañe accidentalmente la lámpara.
También debe prestar atención a la ventilación. Estas lámparas generan mucho calor. Si la carcasa de acero inoxidable se calienta demasiado, podrían crearse corrientes de convección. Eso causaría que las partículas del suelo sean arrastradas hacia la zona estéril. Asegúrese de que los niveles de flujo de aire sean adecuados.