
Cómo evitar que el espejo se empañe (sin romper el vidrio)
La clave está en mantener el vidrio a una temperatura superior al punto de rocío. Para ello, utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta. Si el vidrio se mantiene demasiado frío, aparecerán manchas de condensación. Pero si se utiliza demasiada potencia, se desperdiciará energía o, peor aún, el espejo podría agrietarse.
Elegir la potencia adecuada
No se puede simplemente adivinar la potencia necesaria; debe coincidir con el tamaño del espejo. Para aquellos espejos pequeños, de menos de 0.5 m², basta con una potencia moderada. Por lo general, entre 50 y 100 W son suficientes para mantener el espejo limpio. Pero en el caso de los grandes espejos de baño, se necesita más calor.
Ahí es donde muchos cometen errores: colocan una lámpara de alta potencia justo en el centro. No hagan eso. Eso solo genera un punto caliente en el centro, mientras que las esquinas siguen empañadas. En lugar de eso, utilicen varias lámparas de menor potencia distribuidas por todo el espejo. De esta manera, el calor se distribuye de manera uniforme y las esquinas permanecerán limpias.
La zona peligrosa: calor vs. vidrio
Claro, mayor potencia significa que el espejo se limpia más rápido. Pero las lámparas de infrarrojos de cuarzo generan mucho calor. Si se coloca una lámpara de 300 W en un espacio sin flujo de aire, el calor aumentará hasta dañar la capa plateada en la parte posterior del vidrio. Se verán “manchas negras” o la capa protectora se desprenderá. No es una buena opción.
Es necesario equilibrar la potencia con el peso real del espejo. Utilice un termostato o un temporizador para evitar que la lámpara funcione durante horas seguidas.
Los detalles eléctricos importantes
Al planificar la carga eléctrica necesaria para el baño, tenga en cuenta que estas lámparas generan un pico de corriente al encenderse. Asegúrese de que sus cables puedan soportar ese pico de corriente. Si reemplaza una lámpara antigua, verifique bien el enchufe. A veces, se trata simplemente de un reemplazo directo, pero otras veces será necesario rediseñar los cables para adaptarlos a una tensión diferente.
Y una última cosa: asegúrese de que el recinto permita que el calor se disipe. Si está demasiado ajustado, las lámparas se quemarán mucho antes de lo esperado.