
¿Por qué la curado por infrarrojos es efectivo para cumplir con los estándares sin plomo?
El mundo de los semiconductores se esfuerza por adoptar estándares “verdes” y sin plomo. Eso suena genial en teoría, pero en la práctica, resulta ser un problema. La mayoría de las personas dependen de hornos convencionales para calentar los chips. El problema es que estos hornos calientan toda la habitación solo para calentar un único chip. Es un desperdicio enorme de energía. Además, esto puede causar la contaminación accidental de los chips.
Por eso hemos pasado a utilizar lámparas infrarrojas resistentes al agua para las etapas de enjuague y secado. En lugar de calentar el aire, estas lámparas calientan directamente la superficie del chip. Rápido… realmente rápido.
La curado por infrarrojos utiliza radiación electromagnética. Dado que la energía va directamente al sustrato, no hay necesidad de esperar horas a que la cámara se caliente. Se trata de segundos. Pero aquí está el problema: estas lámparas están expuestas a humedad y vapores químicos, lo cual podría dañar una lámpara normal en poco tiempo. Para evitarlo, sellamos bien los electrodos y las envolturas de cuarzo. Así, no entra humedad ni se produce cortocircuito alguno.
Además, podemos prescindir de los grandes sopladores y elementos calentadores. Esto hace que todo sea más ecológico (y también reduce las facturas de energía).
Cumpliendo con los estrictos estándares sin plomo
Los soldados y polímeros sin plomo son muy exigentes. Necesitan un perfil térmico muy específico. Si la temperatura supera ligeramente ese valor, se daña el circuito. Con las lámparas infrarrojas, podemos elegir la longitud de onda precisa que el material necesita para absorber la energía. De esta manera, se logra un calentamiento preciso, sin esos retrasos que ocurren con los sistemas de aire forzado. Simplemente funciona.
Las compensaciones necesarias
No todo es magia. Aunque se obtiene una velocidad increíble, hay que lidiar con una alta densidad de calor. Estas lámparas generan mucho calor en un espacio reducido. Si la cinta transportadora no está sincronizada perfectamente con la salida de luz de la lámpara, se podrá dañar el sustrato. También es necesario mantenerlos limpios. Una capa fina de polvo en los reflectores de oro o aluminio puede reducir la eficiencia en un 20%, además de crear puntos calientes en el chip. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia entre un lote perfecto y un montón de chatarra.
Hemos diseñado estas lámparas como sustitutos ideales para las estaciones de enjuague. Son capaces de funcionar en entornos húmedos, reducen el consumo de energía y satisfacen a los inspectores ambientales.