
Dejen de tirar sus calentadores
¿Alguna vez han tenido que lidiar con un calentador resistente al agua de tipo IPX5? Son fantásticos… hasta que dejan de funcionar.
El problema es que la mayoría de estos dispositivos están diseñados como “cajas negras”. Están tan bien sellados que, en cuanto un tubo de calor se daña —y eso eventualmente sucede—, uno queda atrapado. O bien hay que tirar toda la carcasa cara a la basura, o bien hay que pasarse media tarde intentando arreglar los sellos y las juntas para poder acceder al interior del dispositivo.
Es una pesadilla.
Una forma mejor de manejar los sellos
Decidimos hacer las cosas de otra manera. En lugar de soldar la carcasa o encapsular los componentes electrónicos en resina, separamos la carcasa resistente al agua del módulo de calentamiento en sí.
Utilizamos una estructura modular con juntas de compresión. Es simple: no es necesario desmontar todo el aparato para reemplazar un tubo de calor. Basta con aflojar los tornillos, sacar la bandeja de calentamiento e insertar uno nuevo. Eso es todo.
Lidiando con la realidad
Seamos honestos: los tubos de infrarrojos tienen una vida útil limitada. Dependiendo de cómo se utilicen, el filamento se va debilitando hasta romperse.
En un sistema cerrado estándar, eso significa que el aparato deja de funcionar durante mucho tiempo. Con nuestro sistema, el reemplazo del tubo de calor solo toma minutos. No es necesario volver a conectar todo el panel; basta con conectar un módulo nuevo y seguir trabajando.
La desventaja (porque siempre hay alguna)
Bueno, ningún sello dura para siempre. Las juntas se deforman y se desgastan, especialmente cuando el aparato se calienta y enfría constantemente.
Cuando reemplace un tubo de calor, tome un momento para verificar si las juntas están intactas. Si parecen dañadas, cámbielas también. Es un paso pequeño, pero es lo que evita que el agua entre al interior del aparato.
Los hemos creado pensando en el uso en entornos industriales. Obtienen la protección necesaria, sin tener que lidiar con los problemas que conllevan los productos desechables. Es una forma práctica de mantener sus equipos en funcionamiento.